El Principado de Andorra (en catalán, Principat d’Andorra) es un pequeño país europeo montañoso y sin costas situado en los Pirineos, entre España y Francia. No tiene Fuerzas Armadas propias y su defensa es responsabilidad de Francia y España.
El idioma oficial es el catalán, lengua habitual del 43,8% de la población. El castellano es la segunda lengua más hablada en el Principado, con un 32,8% de la población que la tienen como lengua habitual, mientras que el portugués lo es para el 7,6% de la población y el francés para el 7,1%. Sin embargo, el castellano es la lengua materna o primera lengua del 35,9% de la población, mientras que el catalán lo es para el 31,4%.
Andorra destaca por su patrimonio arquitectónico: capillas, iglesias románicas, puentes… ningún país tiene, en un espacio tan reducido, tal cantidad de monumentos. Son lugares que vale la pena visitar, ya que albergan, la mayoría de ellos, restos notables del románico y otras culturas.
Su superfície, englobada en la Península Ibérica, es de 468 km², siendo un país montañoso, con 65 picos de más de 2.500 m de altitud. La montaña más alta es el pico de Comapedrosa con 2.942 m de altitud, está situado en la cordillera de los Pirineos, enclavado entre la frontera de España y Francia. Es una región de escarpados picos montañosos y estrechos valles por donde fluyen numerosos cursos de agua que se unen para formar los diferentes ríos principales.
Hay grandes extensiones boscosas de pinos y abedules, debido al clima mediterráneo de alta montaña del que goza el Principado.
Cuenta con un clima mediterráneo de alta montaña en el que las temperaturas en invierno son frías y en verano son suaves. Se producen variaciones en el clima dependiendo de la altitud y la orientación. El Principado tiene un porcentaje muy alto de días soleados y el clima es seco. La media de las mínimas anuales es de – 2ºC y la de las máximas es de 24ºC. Al atardecer es cuando hay más precipitaciones salvo en invierno que son, sobre todo, de nieve.
Es un país donde la naturaleza tiene un lugar privilegiado y ya sea para disfrutar de la nieve en las épocas de esquí o simplemente para pasear por sus verdes paisajes durante el resto del año, merece la pena visitarlo.